Cómo hacer jabon casero en casa


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¿Te gustaría hacer jabon casero pero no sabes cómo empezar? En la actualidad, hacer tu propio jabon casero puede tener numerosas ventajas. Además de resultar mucho más económico y duradero, podrás tener un jabon casero con la fragancia que más te guste y adaptado al tipo de piel que necesites. Incluso, hay muchas personas que han encontrado en la fabricación de jabon casero un negocio ya que los productos naturales se han convertido en una tendencia para el cuidado personal.

Antes de existir la gran variedad de jabones que podemos encontrar en cualquier supermercado, las civilizaciones griegas y romanas ya fabricaban sus propios jabones caseros, los cuales aplicaban en el lavado de la ropa y también para la higiene personal. Los primeros jabones se hacían hirviendo grasa animal. Sobre la mezcla resultante, añadían agua y cenizas de árbol.  Pero a día de hoy, puedes encontrar una inmensidad de variantes para fabricar tu propio jabon casero dependiendo de los concentrados y aceites que utilices para aportarle color y aroma.

El tipo de jabón que queremos mostrarte, además de ser fácil de realizar, sugiere una reutilización muy práctica del aceite vegetal, ya que podrás utilizar aceite usado, favoreciendo el reciclaje del mismo. No podemos olvidar lo contaminante que resulta arrojar aceite por el desagüe y el efecto devastador que produce en el ecosistema (con tan solo 1 litro de aceite arrojado por las tuberías, podemos contaminar mil litros de agua de los ríos). Por lo que la reutilización del aceite vegetal para hacer jabón es la mejor opción para reciclar el aceite. Lo primero que deberás hacer es colar el aceite para eliminar cualquier resto de comida o suciedad. Los ingredientes que en un principio vas a necesitar, además del aceite, son: agua destilada y sosa cáustica.

 

Estos serían los pasos que debes de seguir para conseguir tu jabon casero:

 

Primer paso.  Debes diluir la sosa cáustica en agua, pero nunca debes hacerlo al revés, ya que la reacción química resultante sería tan fuerte que podría quemarte la piel. Por lo que deberás tener especial cuidado e ir añadiendo la sosa cáustica muy despacio. Utiliza siempre guantes, y a ser posible unas gafas y mascarilla para evitar estar en contacto con los vapores que se originan de la mezcla.

Segundo paso.  La mezcla irá liberando calor, incluso puede alcanzar los ochenta grados centígrados. Espera a que se enfríe y obtendrás lejía cáustica.

Tercer paso. Añade la lejía cáustica al aceite vegetal y calienta la mezcla. Remueve constantemente en el mismo sentido y así evitarás que se corte el jabón. Cuando la mezcla se asemeje a la textura de la mayonesa, habrá llegado a su punto.

Cuarto paso. Es el momento de añadir algún aroma, incluso de colorear la mezcla resultante. Puedes hacerlo si la temperatura de la mezcla es inferior a cuarenta grados, añadiendo aceites esenciales y colorantes naturales.

Quinto paso. Añade la mezcla a un molde. Éste debe ser de madera, plástica o silicona, y tápalo con un plástico de cocina (film), colocando un paño por encima del plástico para mantener el calor. El jabon casero se irá enfriando poco a poco hasta adoptar la forma del molde. Es recomendable untar con aceite el molde que vayas utilizar, para después poder desmoldar el jabón con facilidad. Espera un par de días para desmoldarlo y alrededor de un mes para utilizarlo ya que es necesario que se endurezca poco a poco.

 

Recuerda siempre utilizar guantes, ya que como hemos comentado, la sosa cáustica puede perjudicar tu piel. Al mismo tiempo, controla la temperatura con ayuda de un termómetro, ya que al mezclar el aceite con la mezcla de sosa cáustica y agua, ambas deben estar a la misma temperatura.  Utiliza una cuchara de madera o plástico para remover las mezclas, así como recipientes  de plástico duro o acero inoxidable (nunca uses recipientes de metal como el hierro o el aluminio).

Por último, realiza tu jabon casero en un lugar ventilado, teniendo siempre presente la limpieza del lugar, para que la habitación no almacene los gases que desprenden la mezcla. Sigue los pasos que te hemos mostrado en este post para fabricar tu propio jabon casero y no sólo disfrutará tu piel gracias a la fragancia natural, sino que también estarás contribuyendo a la proyección del medio ambiente al utilizar productos para la higiene personal no contaminantes.

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