Zapatos: consejos y trucos para evitar las rozaduras


Reserva tu limpieza en wayook.es
9,90€/hora

Con la llegada del buen tiempo, dejamos atrás las botas de invierno, las zapatillas de deporte cerradas y damos paso a las sandalias y a los zapatos abiertos. Y con este cambio, llegan las temidas rozaduras de los zapatos. Por eso hoy en Wayook vamos a darte una serie de consejos para evitarlas y, además, te proporcionaremos algunos trucos más para hacer que tu calzado de verano sea el más cómodo del año.

¡Me rozan los zapatos! ¿Cuántas veces hemos escuchado esa frase? ¿Cuántas veces hemos tenido una boda o una celebración especial y después de dos horas nos hemos tenido que quitar los zapatos? ¿A quién no le ha resbalado la suela alguna vez? Cualquiera de estos problemas empieza a ser típico, sobre todo en la temporada de verano, cuando cambiamos el calzado de invierno y empezamos a usar sandalias de tiras y zapatos abiertos; cambiamos los calcetines de invierno por medias u optamos por no llevar nada; lo que provoca la aparición de las rozaduras en nuestros pies.

No hay nada más incómodo que salir de casa sabiendo ya de antemano que los zapatos te van a hacer daño y que, por muchas tiritas que te pongas, no vas a conseguir quitar el dolor completamente, solo evitarás que las rozaduras de los zapatos durante unos minutos (lo que tarden en despegarse). Por ello, es muy importante saber elegir el calzado adecuado para nuestros pies.

¿Qué hay que tener en cuenta para dar con los zapatos adecuados?

Lo primero que tenemos que saber es exactamente cuál es nuestro número de pie. Muchas veces, dependiendo del tipo de zapatos y del lugar donde los compremos, el número puede variar, y no somos conscientes de ello. Solemos cometer el error de comprarnos siempre el mismo número de calzado, y hay que tener en cuenta que dependiendo de si son unos zapatos de vestir, unas zapatillas de deporte o unas sandalias, el número y la forma variarán y nuestro pie se adaptará mejor o peor a estas variaciones. Siempre hay que probarse los zapatos y estar seguros de que los dedos no lleguen a la parte delantera del zapato. Además, muchas veces tenemos un pie más grande que otro. Aunque la diferencia no se aprecie a simple vista, a la hora de comprarnos unos zapatos si se notará y es algo a tener en cuenta, puesto que podemos evitar que nos haga daño. Por ello, pruébate siempre los dos zapatos y, a la hora de elegir, selecciona siempre el más grande y en el pie más pequeño puedes introducir una media plantilla para que se ajuste al zapato mejor.

Trucos y consejos para evitar las rozaduras de los zapatos

Si tienes un pie ancho, tienes dificultades para encontrar calzado que se adapte a la forma de tus pies y casi todos los zapatos te quedan estrechos: existen varias formas para abrirlos a lo ancho e intentar que el daño sea menor.

  • Uno de los trucos caseros que te proponemos es dar crema hidratante de manos o corporal en los lugares donde nos rozan: sobre todo en los bordes y las costuras que son la parte más dura de los zapatos. Deberás frotarla hasta que quede totalmente impregnada, para que se ablande esta zona todo lo posible.
  • Además de aplicar crema hidratante en los zapatos, también debemos aplicarlo en nuestros propios pies, puesto que nos protegerá de las rozaduras; sobre todo si la aplicamos en las zonas más propensas a sufrir rozaduras. También podemos usar vaselina ya que tiene el mismo efecto protector. Además, también podréis encontrar en todas las farmacias cremas especiales anti-rozaduras que te crearán como una segunda piel que te protegerá del calzado estrecho.
  • Un truco muy utilizado para ensanchar los zapatos es introducir en su interior una bolsa de agua y meterlos en el congel
    ador. El agua al congelarse, aumenta de tamaño, lo que provocará que el interior del zapato se estire. La humedad provocará que el zapato se vuelva también más moldeable, por lo que es recomendable ponérselos nada más sacarlos del congelador, para que se adapte a la forma de nuestro pie.

 

Zapatos caballero

 

  • Otra opción es llevarlo a la zapatería, ya que generalmente con un aparato específico llamado horma, pueden ensanchar nuestro zapato de una forma más profesional.
  • Si los zapatos que tenemos son de piel (poco porosa) podemos darlos de sí humedeciendo con agua caliente o con alcohol la zona que nos hace daño.
  • Otra forma de ensanchar los zapatos consiste en aplicar crema hidratante por dentro de todo el zapato, y después introducir papel de periódico humedecido hasta llenarlos por completo y presionándolos bien. Déjalos así durante un tiempo; con un par de días es suficiente.
  • También podemos optar por utilizar unos sprays específicos que se encuentran en cualquier zapatería y que sirven para que los zapatos se adapten a tu pie. Generalmente, después de utilizar este remedio, debemos ponernos los zapatos con calcetines media hora para que cedan un poco.
  • Si estamos hablando de calzado cerrado, la solución es muy sencilla, usa los famosos pinkies. Evitarás que las rozaduras y además, ayudarán a que tus pies estén más frescos, ya que absorberán el sudor y la humedad. Además, encontrarás pinkies que tengan almohadillas en los talones y en la zona delantera: son una buena forma de hacer que descansen las zonas sobrecargadas.

En caso de que la suela de tu zapato sea resbaladiza existen también varios trucos para evitar tropiezos y cualquier resbalón innecesario. En primer lugar, puedes aplicar laca para el pelo en la suela para que esta se quede pegajosa, la fina capa que se crea hará que el zapato se agarre mejor al suelo. Otro truco consiste en aplicar agua con azúcar y tendrá el mismo resultado que la laca (bebidas como la cerveza o la Coca-Cola harán el mismo efecto). Otro de los trucos caseros muy recurrente es cortar una patata por la mitad y frotar la suela con ella: el almidón evitará que la suela de tu zapato resbale. Finalmente, como última opción puedes pasar por la suela una lija de grano fino para eliminar la capa más pulida, que es la que suele resbalar. Ten cuidado con esta última opción, puesto que si lijas demasiado la suela puedes favorecer el desgaste temprano del zapato.

Y como siempre te decimos más vale prevenir que curar por ello, antes de estrenar los zapatos nuevos, aprovecha cada momento que estés en casa para ponértelos y caminar con ellos. De esta manera se irán adaptando a tu pie y, además, de esta manera detectarás en que puntos te hacen rozaduras para que estés a tiempo de evitarlo. Esperamos que con estos consejos los zapatos se adapten a ti, igual que Wayook se adapta a tus necesidades.

Comprueba tu disponibilidad  

Comparte este post

No hay comentarios

Añade el tuyo